Socio Económico.
Información disponible para municipios con más de 1.000 habitantes
La población, a nivel nacional, es de 41.837.894 habitantes, de los que un 96% se concentra en los municipios de más de 1.000 habitantes. Este dato implica un notable crecimiento respecto al año anterior (1 de enero de 2001). En concreto, el aumento en números absolutos
ha sido de 719.476 individuos, lo que representa un incremento del 1,7% sobre la población del año anterior. Dado el exiguo margen que puede atribuirse al crecimiento vegetativo (nacimientos menos defunciones), la práctica totalidad de este incremento debe atribuirse al flujo de inmigrantes.
La distribución geográfica de la población permite apreciar que la suma de los habitantes de las 16 provincias de Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana supone el 57% de la población española. Por el contrario, las 17 provincias de Aragón, Castilla-La Mancha y Castilla y León agrupan al 13,1% del total nacional.
En términos relativos, el crecimiento poblacional más intenso se ha producido en las comunidades de Illes Balears (4,4%), La Rioja y Canarias (ambas con 3,5%) y Murcia (3,1%). Por el contrario, algunas comunidades autónomas muestran una situación de práctica estabilidad, en algunos casos con pequeñas pérdidas de población, como en Asturias (-0,13%) y Extremadura (-0,03%), y en otros con muy ligeros incrementos, como en Castilla y León (0,04%), Galicia (0,16%) y el País Vasco (0,32%).
Fuente: Padrón de Habitantes a 1 de enero de 2001,
1 de enero de 2002 y 1 de enero de 2003 (INE), Nomenclátor (INE)
y elaboración propia.
Se indica también la tasa de paro municipal derivada del Censo de 2001 (INE), desglosada por sexo y edades (16-24, 25-44, 45-64, 65 y más). Esta tasa de paro es el porcentaje de parados respecto a la población activa (ocupados más parados), similar -en cuanto a su definición- a la de la EPA, pero con diferencias notables. En general estas tasas de paro obtenidas a partir del censo (1 de noviembre de 2001) son bastante superiores a las tasas de paro de la EPA (4º Trimestre de 2001); así tenemos que para el total de España la tasa de paro fue el 14,1% según el Censo y 10,6% según la EPA.
El desglose de la tasa de paro registrado por sexo y edades debe interpretarse adecuadamente si se intenta comparar con las tasas de paro de la EPA, a nivel de comunidades autónomas y provincias (que es la mayor desagregación territorial publicada por la EPA).

En lo que respecta a los colectivos de mujeres y de jóvenes (16 a 24 años), la diferencia entre la tasa de paro obtenida aplicando la fórmula 1) y la obtenida aplicando la fórmula 2) es más importante que en otros colectivos (varones, adultos -25 a 49 años-, etc.). Este hecho parece deberse a dos motivos: por un lado, se producen discrepancias entre el paro manifiesto (de la EPA) y el paro registrado (en el INEM), siendo generalmente mayor el primero que el segundo, y esta diferencia suele ser más acentuada en las mujeres y en los jóvenes que en otros colectivos (el paro registrado no computa, por ejemplo, la demanda de primer empleo, que afecta en buena medida a los jóvenes); y, por otro lado, la población activa de la EPA (ocupados más parados -personas que buscan empleo-) de los colectivos de mujeres y de jóvenes es relativamente menor, al pertenecer a los mismos las amas de casa y los estudiantes que no buscan empleo, respectivamente, los cuales forman parte de la población inactiva.
Estos dos efectos provocan que, según la EPA (2º trimestre de 2004), la tasa de paro femenina (15,2%) sea casi el doble que la tasa de paro de los varones (8,2%), mientras que los porcentajes de paro registrado sobre el total de la población en varones y mujeres, según el Anuario, son en España (a 1 de julio de 2004), el 3,0 % y 4,5%, respectivamente, lo que refleja una tasa de paro femenino mayor que la masculina, pero con una diferencia bastante menor que en la EPA. Algo similar, aunque menos acentuadamente, se aprecia en la tasa de paro juvenil, respecto a la tasa de paro total. Debe matizarse también que la distribución de población por edades se da por intervalos de 5 años (0-4, 5-9, 10-14, 15-19, 20-24...), por lo que el paro registrado de 16 a 24 años se ha relativizado por la población de 15 a 24 años; lo cual da lugar a una tasa de paro ligeramente inferior a la real, aunque tiene la misma utilidad comparativa.
Fuente: INEM.
Existen 5 municipios de más de 1.000 habitantes para los que el Padrón de Habitantes del INE de 2002 no ofrece información sobre la edad poblacional. Así, para 3 de estos municipios -Gualchos (Granada), Torres de Albánchez (Jaén) y Murillo de Río Leza (La Rioja) -la estimación de esta variable se ha realizado tomando la estructura de la población por edades que facilita el Censo de Población de 2001; para los 2 restantes -Guijo de Galisteo (Cáceres) y Arroyo del Ojanco (Jaén)- la información que se expone es la facilitada por sus ayuntamientos.
La edad media poblacional muestra el progresivo envejecimiento que está sufriendo
la población española, como consecuencia de las bajas tasas
de natalidad y mortalidad y de una alta esperanza de vida. En concreto,
la edad media en el conjunto de España es, a 1 de enero de 2002,
de 39,7 años, lo que significa un incremento de 0,4 años en
relación a la media recogida hace dos años. A pesar de este
aumento, hay que resaltar que los muy importantes flujos de inmigración
están moderando el proceso de envejecimiento de la población
española. En este sentido, hay que destacar que la edad media de
los extranjeros residentes en España es de 35 años, 4,7 años
menos que la edad media poblacional española. Otro hecho significativo
es que en todas las comunidades autónomas y provincias la edad media
poblacional es más alta en las mujeres (41,1 años) que en
los hombres (38,3 años), por la más alta esperanza de vida
que presentan las mujeres. La edad media poblacional más alta se
registra en aquellos ámbitos en los que las tasas de natalidad son
más bajas, los flujos de inmigración menos acusados y la emigración
ha sido históricamente más alta. Es el caso de Ourense (46,2),
Lugo y Zamora (ambas con 46,0), Soria (45,2), Teruel y Ávila (44,7).
Por el contrario, las edades medias poblacionales más jóvenes
se dan en Las Palmas (35,6), Cádiz (36,1), Almería (36,4),
Murcia (36,8) y Sevilla (36,9); es decir, las provincias que históricamente
presentan altas tasas de natalidad y que, además, están recibiendo
importantes volúmenes de población inmigrante.
Fuente: Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 y de 1
de enero de 2002 (INE).
En consonancia con el significativo crecimiento poblacional registrado
en España en los últimos años, que obedece a los importantes
flujos inmigratorios existentes, también en la presente edición
del Anuario Social la tasa de dependencia correspondiente a 1 de enero de
2002 se ha reducido respecto de los datos del Anuario anterior, referidos
a 1 de enero de 2000. En concreto, el índice de dependencia actual
es del 45,5%, lo que significa una disminución de 4 décimas
respecto a los datos de dos años antes. Así, de cada 100 españoles
en edad de trabajar, 45,5 se encuentran prácticamente fuera del mercado
de trabajo, bien por no haber alcanzado el mínimo legal establecido
para incorporarse a él, bien por haber cumplido la edad habitual
de jubilación. O, lo que es lo mismo, por cada dos personas adultas
en edad de trabajar casi hay un niño o persona mayor que mantener.
Las comunidades autónomas que presentan una relación de dependencia
más alta son las mismas que hace 2 años: Castilla-La Mancha
(54,9%), Extremadura (53,9%), Castilla y León (52,5%) y Aragón
(51,4%). Se trata de aquellas comunidades que, en los últimos años,
han presentado tasas de natalidad bajas o medias, altos niveles de emigración
y han recibido los menores flujos de inmigración. Por el contrario,
las comunidades autónomas con una tasa de dependencia más
baja son Canarias (38,6%) y Madrid (39,6%). Es decir, aquellas comunidades
que, en los últimos años, han presentado una alta o media
natalidad y unos altos niveles de recepción de flujos de inmigración.
Hay que destacar el caso del País Vasco (42,5%) que, si bien sigue
presentando un índice de dependencia notablemente por debajo de la
media nacional, es la única comunidad que ha visto incrementarse
su tasa en 1,3 puntos. También sobresale Galicia donde el aumento
de la tasa de dependencia es de 7 décimas.
Fuente: Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 y de 1
de enero de 2002 (INE).
Los casados constituyen el 46,5% de la población española que reside en viviendas familiares, frente al 43,1% cuyo estado civil es la soltería. Entre ambos suman el 89,6% del total poblacional. Los separados (1,8%) o divorciados (1,1%) representan sólo una pequeña parte (2,9%) de la población española. Frente a este dato, cabe destacar que los viudos ascienden al 6,5%, no existiendo constancia del 1,1% restante. La estructura del estado civil poblacional se distribuye regularmente en la mayor parte de España.
Fuente: Censo de Población y Viviendas de 1 de noviembre de 2001 (INE).
El Padrón de Habitantes de 2002 no facilita información para los 5 municipios de más de 1.000 habitantes comentados en el epígrafe sobre la Edad media, por lo que se ha realizado una estimación basada en los datos que el Censo de 2001 proporciona para ellos. Debe señalarse también que existen algunos municipios en los que el porcentaje de personas nacidas en el mismo respecto a su población residente puede parecer muy pequeño. Este hecho podría deberse a que hay municipios donde la mayor parte de los nacimientos tienen lugar en centros sanitarios que, con frecuencia, se encuentran situados fuera del término municipal de residencia de la madre, optando ésta por inscribir al nacido en el municipio correspondiente al centro sanitario. Este efecto puede tener poca repercusión para el total provincial, pero a nivel municipal adquiere importancia.
Casi la mitad de los españoles han nacido en el mismo municipio donde residen (48,2%). Las comunidades autónomas que registran una más alta proporción de los mismos son Murcia (67,4%), Galicia (63,0%), Extremadura (59,1%) y Andalucía (58,6%). Por el contrario, las comunidades en las que residen un menor número de nacidos en el propio municipio son Madrid (33,4%), Cataluña (36,9%), Navarra (40,7%) y País Vasco (40,9%). De esta manera, puede afirmarse que esta variable ofrece una radiografía muy aproximada de las comunidades que históricamente han generado la corriente principal de la emigración (las que tienen las tasas más altas) y de las que han recibido el flujo inmigratorio (las que tienen las tasas más bajas). También, cabe destacar el muy significativo aumento de los residentes nacidos en un país extranjero, que pone de manifiesto el denso flujo de inmigrantes que nuestro país está recibiendo. Si a los nacidos en el propio municipio sumamos también los nacidos en otros municipios de la propia comunidad autónoma, nos encontramos con un alto índice de autoctonía, ya que tres de cada cuatro españoles (76,5%) han nacido en la comunidad en la que residen, frente al 78,5% de dos años antes. Destacan especialmente las comunidades de Galicia (90,9%), Andalucía (89,6%), Extremadura (89,0%) y Castilla y León (87,2%), con índices de autoctonía diez puntos porcentuales por encima de la media nacional.
Fuente: Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 y de 1 de enero de 2002 (INE)
El repunte de la natalidad señalado, junto con el descenso de la mortalidad, han generado que en la actual edición del Anuario Social se registre un crecimiento vegetativo de 38.909 personas para el conjunto de España. Este dato, en términos absolutos, es significativamente más elevado que el recogido en la pasada edición del Anuario Social (10.746 personas). Pero, si bien en términos absolutos el incremento parece notable, en términos relativos el crecimiento se mantiene en una modesta tasa del 0,93 por mil. Es decir, el dato es una consecuencia de la suave segunda transición demográfica que España ha experimentado (ruptura de la tendencia a la baja de la natalidad y descenso de la mortalidad).
Por otro lado, es muy significativo destacar que este incremento se debe principalmente a una serie de comunidades autónomas que asumen la parte principal del crecimiento vegetativo reseñado. En este sentido sobresalen los resultados de Andalucía (20.213 personas y una tasa del 2,7‰), Madrid (18.785 personas y una tasa del 3,4‰), Cataluña (7.879 personas y una tasa del 1,2‰), Canarias (6.951 personas y una tasa del 3,8‰), Murcia (4.991 personas y una tasa del 4,1‰), Comunidad Valenciana (4.252 personas y una tasa del 1,0‰) e Illes Balears (2.192 personas y una tasa del 2,4‰). Contrasta esta tendencia con aquellas comunidades autónomas que experimentan un relevante decrecimiento vegetativo, esto es, pierden población de manera significativa. En esta situación cabe destacar Galicia (-9.440 personas y una tasa negativa del 3,4‰), Castilla y León (-7.802 personas y una tasa negativa del 3,1‰), Asturias (-5.662 personas y una tasa negativa del 5,3‰) y Aragón (-2.655 personas y una tasa negativa del 2,2‰). El caso más reseñable de equilibrio vegetativo o saldo cero lo constituye Castilla-La Mancha con un crecimiento vegetativo de 2 personas.
Fuente: Movimiento Natural de la Población 2000 (INE).
A pesar de que España sigue manteniendo una muy baja tasa de natalidad, la presente edición del Anuario Social muestra que la tendencia hacia un tenue repunte, ya señalada en años anteriores, se consolida con un crecimiento de la tasa de natalidad de 0,2 puntos en relación a los datos del pasado Anuario Social. En concreto, la media nacional actual es de 9,6 nacimientos por cada 1.000 habitantes, frente a la de 9,4 de la edición anterior. Así pues, la estabilización de este crecimiento desde mediados de la década de los noventa, permite afirmar que se ha roto la tendencia decreciente de la natalidad que se produjo desde mediados de los setenta y que se vislumbra una tímida recuperación de la natalidad. En todo caso, y para enmarcar la intensidad del cambio de tendencia, hay que recordar que en 1975 la tasa de natalidad en España era del 18,7‰, es decir, casi el doble que la actual.
Las comunidades situadas al sur de España, más la comunidad balear, presentan tasas por encima de la media nacional o en torno a ella. Sobresalen las comunidades de Murcia, con una tasa de 11,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes, seguida de Andalucía (10,9‰), Illes Balears (10,8‰), Canarias (10,7‰) y Madrid (10,5‰).
Fuente: Movimiento Natural de la Población 2000 (INE), Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 (INE).
Siguiendo la misma pauta registrada en la tasa de natalidad, España presenta una tasa de fecundidad muy baja. No obstante, también se ha invertido su tendencia, corroborando lo señalado en el anterior epígrafe respecto del cambio de signo de la evolución de la natalidad en España. En concreto, la actual edición del Anuario Social registra una tasa de 37,2 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 49 años, frente a una tasa del 36,1‰ del año anterior. Es decir, se ha producido un crecimiento de 1,1 puntos. Su distribución regional también refleja una pauta similar a la registrada en el apartado de la natalidad si bien, dado que es un indicador más fino que permite eliminar los sesgos derivados de una estructura poblacional en la que predominen las personas que no tienen posibilidades de concebir hijos (hombres, niños y personas mayores), la división estructural de la natalidad en España se observa con mayor nitidez. Así, las comunidades autónomas situadas al sur de España son las que se sitúan significativamente por encima de la media nacional. Destaca la comunidad de Murcia con una tasa del 45,3‰, seguida de Andalucía (41,0‰), Castilla-La Mancha (39,7‰) y Extremadura (39,0‰). A este grupo hay que sumar las comunidades insulares con tasas también por encima de la media nacional, especialmente en el caso de Illes Balears (40,6‰). Por el contrario, las comunidades del norte de España, excepto Cataluña (39,1‰), son las que muestran unas tasas por debajo del conjunto nacional. Sobresalen por sus bajos ratios de fecundidad las comunidades de Asturias (24,8‰), Galicia (28,5‰), Castilla y León (30,2‰) y Cantabria (31,0‰). No obstante, todas ellas registran repuntes, siquiera ligerísimos, de la tasa de fecundidad. De hecho, sólo en Canarias se observa una caída en la fecundidad, que pasa del 38,6‰ en la pasada edicióndel Anuario Social a un 37,8‰ en la actual.
Fuente: Movimiento Natural de la Población 2000 (INE), Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 (INE).
Acorde con una pauta demográfica moderna, la tasa de mortalidad en España también se encuentra en niveles bajos, en concreto, en 8,7 defunciones por 1.000 habitantes. Cabe destacar, en contra de lo registrado en las pasadas ediciones del Anuario Social, que la tasa de mortalidad ha disminuido en 0,4 puntos. Este hecho hay que vincularlo al notable crecimiento de población inmigrante, que contribuye a ralentizar el progresivo envejecimiento de la población española. No obstante, las tasas más altas y bajas de mortalidad se registran en las mismas comunidades y provincias destacadas en la pasada edición del Anuario Social. De esta manera, las tasas más altas de mortalidad se dan en Asturias (11,5‰), Galicia (10,6‰), Aragón (10,5‰), Castilla y León (10,4‰), Cantabria (9,9‰), Extremadura (9,7‰) y Castilla-La Mancha (9,5‰). Es decir, aquellas comunidades autónomas con una mayor edad poblacional.
Fuente: Movimiento Natural de la Población 2000 (INE), Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2000 (INE).
En España se han contraído 5,2 matrimonios por cada 1.000 habitantes, registrándose un muy ligero crecimiento respecto del dato facilitado en la anterior edición del Anuario Social (5,1‰). En términos generales, son las comunidades ubicadas a lo largo del litoral mediterráneo, más Madrid y Andalucía, las que presentan unas tasas ligeramente por encima de la media nacional. En concreto, las comunidades autónomas que sobresalen por encima de dicha media nacional son Murcia (5,8‰), Madrid y Comunidad Valenciana (ambas con 5,7‰) y Andalucía (5,6‰).
Fuente: Movimiento Natural de la Población 2000 (INE), Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 (INE) .
Además, cuando la emigración se produce hacia países europeos, las estadísticas del INE sólo incluyen la emigración exterior asistida permanente, excluyendo la emigración temporal y la de temporada. Los datos sobre movimientos migratorios municipales, cuya especificación se concreta a continuación, se han elaborado a partir de la información facilitada por el INE a nivel microterritorial correspondiente al año 2001.
También se da el detalle de la inmigración interior por sexo, edad y comunidad autónoma de procedencia; de la inmigración exterior por sexo y edad; así como de la emigración interior por sexo, edad y comunidad autónoma de destino.
Debe señalarse, que las cifras sobre inmigraciones y emigraciones interiores (variaciones residenciales dentro del interior de España) son cifras que se obtienen computando todas las inmigraciones y emigraciones que se producen de un municipio a otro dentro de la misma provincia (o comunidad autónoma), además de las inmigraciones y emigraciones de los municipios de una provincia (o comunidad autónoma) desde o hacia el resto de España. En esta versión electrónica se indican también las inmigraciones interiores y emigraciones interiores que corresponden a cada provincia y comunidad autónoma consideradas como unidades territoriales individualizadas para los años 2001 y 2002.
En el año 2001, un total de 994.615 españoles cambiaron de
residencia, con origen y destino dentro de nuestro país. Esto significa,
en términos relativos, que 23,8 de cada 1.000 habitantes cambiaron
de municipio de residencia en España, lo que implica un descenso
de 1,4 puntos respecto a los datos registrados en el año 2000. Al
dato de la migración interior (inmigraciones y emigraciones interiores)
hay que añadir un total de 414.772 personas que, procedentes del
extranjero, han formalizado su llegada a nuestro país (inmigraciones
exteriores). Este hecho representa, en consonancia con lo indicado
en los epígrafes anteriores, un mayor volumen de inmigración
exterior en 2001 que en años anteriores. La tasa de migración
resultante de estas magnitudes absolutas es del 10,09‰, lo que implica
un crecimiento de 1 punto sobre la registrada un año antes. Las tasas
de migración
más altas se registran en las comunidades de Madrid (23,3‰),
Comunidad Valenciana (21,8‰) y La Rioja (21,7‰), Illes Balears
(18,8‰) y Canarias (16,4‰).
Se define la vivienda como un recinto estructuralmente separado e independiente que constituye la residencia habitual de alguien en el momento censal. Se entiende por hogar el grupo de personas que reside en la misma vivienda familiar.
En España hay un total de 20.823.369 viviendas, destacando por su alto número de viviendas las comunidades de Andalucía (3.482.229), Cataluña (3.289.076), Comunidad Valenciana (2.525.659) y Madrid (2.497.300), en consonancia con la distribución territorial de los volúmenes totales poblacionales. La Comunidad Valenciana presenta más viviendas que Madrid, a pesar de contar con menor población. La explicación se debe al notable flujo turístico que, asociado a la segunda vivienda, recibe el Levante español. En este total de viviendas se han constituido 14.270.656 hogares, destacando estas mismas cuatro comunidades autónomas por sus números absolutos.
Fuente: Censo de Población y Viviendas de 1 de noviembre de 2001 (INE).
No se incluye el concepto "Otro tipo de viviendas" que incluye las viviendas destinadas a ser habitadas por un grupo de personas que no constituyen familia (instituciones religiosas, instituciones de asistencia social ...). Este tipo de vivienda representa, para el total de España, el 1,6% del total de viviendas.
Fuente: Censo de Población y Viviendas de 1 de noviembre de 2001 (INE).
La estructura interna de los hogares muestra que, en el total nacional, una quinta parte de los mismos están constituidos por sólo una persona (20,7%), mientras que una cuarta parte los forman dos miembros (25,2%), y un 42,5% están compuestos por tres o cuatro personas. Los hogares con cinco o más miembros alcanzan algo más de uno de cada diez (11,6%).
Fuente: Censo de Población y Viviendas de 1 de noviembre de 2001 (INE).
A efectos de evolución respecto al Anuario anterior, hay que tener en cuenta que el paro registrado a 30 de junio de 2002 se relativizó por la población de 1 de enero de 2000, ya que no se disponía todavía de la población a 1 de enero de 2001. Para calcular la tasa de paro se utiliza la población de 15 y más años en lugar de la de 16 y más años (la "población en edad de trabajar" se inicia a los 16 años), debido a que a nivel municipal el INE proporciona los datos por intervalos de edad (de 15 a 19 años, etc.). Por otro lado, hay que considerar que no es posible elaborar una tasa de paro municipal referida a la población activa ya que la Encuesta de Población Activa que elabora el INE, al ser una encuesta muestral, no se extiende a todos los municipios de España. Se ha considerado útil la elaboración de esta tasa de paro (porcentaje de paro registrado sobre la población de 15 y más años), no publicada por el INEM, porque constituye un buen indicador comparativo del nivel de paro existente entre los distintos municipios. La tasa de paro de dos municipios, Arroyo del Ojanco (Jaén) y Pueblonuevo del Guadiana (Badajoz), ha tenido que ser estimada en función del paro registrado de los municipios de Beas de Segura y Montijo, respectivamente.
El 4,5% de la población española de 15 y más años se encuentra registrada como parada en el INEM a 30 de junio de 2003, dato idéntico al registrado en la pasada edición del Anuario Social. De la misma manera, tampoco en la distribución geográfica de los datos se observan cambios significativos respecto a los recogidos en el Anuario del año pasado. Así, las comunidades autónomas con una mayor tasa de paro registrado son Canarias (6,5%), Extremadura (6,4%), Galicia (5,8%) y Andalucía (5,7%). Por el contrario, las tasas más bajas se dan en Illes Balears (2,7%), La Rioja (2,9%), Aragón (3,1%), Murcia, Navarra y Cataluña (las tres con 3,4%). Sin embargo, y frente a los datos del Anuario Social de 2003, en la presente edición un buen número de comunidades autónomas presentan tasas de paro registrado ligeramente menores (entre una y tres décimas menos). Este es el caso de Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Madrid, Murcia, Navarra y La Rioja.
Fuente: INEM, INE .
De cada 100 personas que viven en España, 14,1 tienen una edad comprendida
entre los 0 y 14 años. Hay que destacar un significativo descenso
de 5 décimas en este índice en el transcurso de 2 años
(de 1 de enero de 2000 a 1 de enero de 2002). Tal y como ocurría
en años anteriores, la distribución geográfica de este
indicador refleja las distintas pautas territoriales de las tasas
de natalidad y fecundidad. Este hecho denota que la actual desigual distribución
geográfica de la natalidad no es un fenómeno coyuntural sino,
más bien, estructural. Así, todas las comunidades autónomas
situadas al sur de España presentan índices de infancia por
encima de la media nacional, mientras que las ubicadas al norte
muestran datos por debajo de dicha media. En concreto, resulta que las tasas
más
altas del índice de infancia corresponden a Murcia (17,1%),Andalucía
(16,7%), Canarias (15,9%), Extremadura (15,6%) y Castilla-La Mancha
(15,5%). Por el contrario, los índices de infancia más bajos
se dan en Asturias (9,9%), Castilla y León (11,5%), Galicia (11,6%),
el País Vasco (11,8%) y Cantabria (11,9%). Es también muy
significativo que, en la misma línea de los dos años anteriores,
en la práctica
totalidad de las comunidades autónomas y provincias haya disminuido
de manera muy significativa el índice de infancia. Las excepciones
las presentan Cataluña y Navarra, si bien en ambas el índice
crece sólo 1 décima, y la provincia de Guadalajara, donde
el incremento es de 2 décimas.
Fuente:Padrón de Habitantes de 1 enero de 2001 y de 1 de enero
de 2002 (INE).
En sintonía con lo señalado en el epígrafe anterior dedicado a la infancia, también el índice de juventud presenta un significativo descenso respecto de los datos recogidos en la pasada edición del Anuario Social (1 de enero de 2000). Así, a 1 de enero de 2002 el índice de juventud era de 22,4%, 7 décimas por debajo del dato de hace dos años. Al igual que viene ocurriendo en los últimos años, esta reducción se produce en la práctica totalidad del territorio nacional, salvo en el caso de Illes Balears donde el índice es idéntico al que aparecía en la edición pasada.
Si al índice de juventud le sumamos el anterior índice de
infancia, resulta que algo más de una tercera parte de la población
española tiene menos de 30 años. En concreto, un 36,5%. Este
dato implica que, en los dos últimos años, el peso de este
grupo respecto del total poblacional se ha reducido en 1,8 puntos porcentuales.
La distribución geográfica de este índice de juventud
refleja, en parte, las anteriores pautas de natalidad en relación
a la división norte-sur. Así, Murcia (24,8%), Canarias (24,6%)
y Andalucía (23,9%) presentan las tasas más altas con respecto
a la media nacional. Sin embargo, también puede apreciarse que los
distintos índices autonómicos se encuentran más agrupados
en torno a la media nacional, en parte por los cambios que se han producido
en las distintas dinámicas regionales en lo referente a la natalidad
y, en parte, como reflejo del impacto de los movimientos migratorios. Las
comunidades autónomas con los índices más bajos de
jóvenes son Aragón (20,0%), Castilla y León (20,1%),
Asturias (20,4%) y País Vasco (20,9%).
Fuente: Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 y de 1
de enero de 2002 (INE).
Las comunidades autónomas que presentan los mayores volúmenes
demográficos de población de 65 y más años
son, por este orden, Cataluña (1.130.064), Andalucía (1.110.958),
Madrid (813.172) y Comunidad Valenciana (720.442). En términos provinciales
sobresale el muy alto volumen de Barcelona (834.961), que representa casi
el 74% del total catalán, y el ya señalado de Madrid. Por
otro lado, en todas las comunidades autónomas y provincias las mujeres
son mayoría demográfica respecto a los hombres, como consecuencia
de su mayor esperanza de vida. Así, de cada 100 personas mayores,
58 son mujeres y 42 hombres. Respecto de los datos registrados hace 2 años
se observa un aumento absoluto de este colectivo poblacional de 325.551
personas, lo que significa un crecimiento del 4,8%. El crecimiento del
colectivo de mayores es más acusado, en términos porcentuales,
en las comunidades de Canarias (10,3%) y Andalucía (6,2%).
Fuente: Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 y de 1 de
enero de 2002 (INE).
Un 17,1% del total de españoles tienen 65 y más años, dos décimas más que hace 2 años. Sin duda, dada la baja tasa de natalidad, el crecimiento del índice de vejez está atenuado por el efecto del rejuvenecimiento que están teniendo en la estructura demográfica española los altos volúmenes de población inmigrante que llega a nuestro país. En términos de su distribución geográfica el índice de vejez muestra, de manera muy coherente, un comportamiento similar al registrado en los epígrafes dedicados a la edad media poblacional y a la tasa de mortalidad.
Así, las comunidades que presentan los índices de vejez
más altos son Castilla y León (22,9%), Asturias (22,1%),
Aragón (21,6%), Galicia (21,2%), y Castilla-La Mancha (20,0%). Por
el contrario, las tasas más bajas se dan en Canarias (12,0%), Murcia
(14,2%), Illes Balears (14,3%), Madrid (14,7%) y Andalucía (14,9%).
Fuente: Padrón de Habitantes de 1 de enero de 2001 y de 1 de
enero de 2002 (INE).
También hay que tener en cuenta que este año la comunidad
autónoma de Aragón sólo nos han facilitado información
de las residencias que cuentan con autorización definitiva (es decir,
no incluye las residencias en funcionamiento que aún están
pendientes de autorización definitiva). Asimismo, debe advertirse
que en la comunidad autónoma de Madrid no se incluyen las plazas
concertadas (existen 5.438 plazas concertadas para el total de la comunidad,
que habría que adicionar a las que aparecen en esta publicación).
Las comunidades autónomas de Cataluña (52.188 plazas de residencias),
Madrid (35.115), Andalucía (31.610) y Castilla y León (31.562)
disponen, en términos absolutos, del mayor número de plazas
de residencias para mayores de nuestro país. En concreto, la suma
de los datos de estas cuatro comunidades representa el 60% del total de
plazas disponibles en España (251.579). Para el conjunto nacional,
la cifra registrada en el presente Anuario Social ha crecido en un 6,4%
respecto de los datos de la anterior edición del Anuario. Cuando
relacionamos el número de estas plazas con la población de
65 y más años resulta que en España existen 35,1 plazas
por cada 1.000 personas mayores. En términos de su distribución
geográfica destacan los altos ratios de Castilla y León (55,5‰),
La Rioja (47,1‰), Navarra (46,7‰), Castilla-La Mancha (46,4‰),
Cataluña (46,2‰) y Madrid (43,2‰). Por el contrario,
la relación más baja se da en las comunidades de Canarias
(12,7‰), Galicia (17,0‰) y Murcia (17,4‰).
Fuente: Comunidades Autónomas, Fertecam (Castilla-La Mancha).
Cataluña es la comunidad autónoma con mayor número
de centros de mayores (1.286), con una diferencia sobresaliente respecto
de las siguientes: Comunidad Valenciana (561), Castilla-La Mancha (442)
y Madrid (434). Sin embargo, si relativizamos el número de centros
de mayores por la población de 65 y más años, destacan
Extremadura (16,5 centros de mayores por 10.000 habitantes de 65 y más
años), Murcia (14,8), Aragón (14,3), Navarra (13,2), Castilla-La
Mancha (12,9) y Cataluña (12,0), y se registran los peores resultados
en Galicia (1,1), Andalucía (3,0) y Cantabria (3,1), siendo la media
de España 7,8 centros de mayores por cada 10.000 habitantes de 65
y más años.
Fuente: Guía de residencias y hogares para personas mayores?,
elaborada a partir de una encuesta realizada en 1997 por el IMSERSO
(Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales).
Se contabilizan conjuntamente los centros que imparten Educación Infantil, Primaria, Bachillerato, FP, ESO, Estudios Artísticos, Idiomas y Educación Especial. El conjunto de centros escolares ubicados en las comunidades autónomas de Andalucía (4.713), Cataluña (3.555), Madrid (2.448), Comunidad Valenciana (2.431) y Galicia (2.110) suman casi las dos terceras partes del total de centros escolares existentes en España.
En concreto un 63,3%, lo que está en consonancia con el volumen demográfico de estas cinco comunidades autónomas. Por otro lado, en todas las comunidades los centros públicos superan con una significativa diferencia a los privados. Así, para el total nacional, el 71,7% de los centros son públicos, mientras que el 28,3% restante son privados. La presencia de centros de titularidad pública es más acusada en las comunidades de Extremadura, Canarias, Castilla-La Mancha y Andalucía (todas ellas con una presencia de centros públicos por encima del 80%). Por el contrario, los centros privados destacan en las comunidades autónomas del País Vasco (43,2%), Madrid (41,5%), que crece un 2,3% respecto de los datos del año pasado, Comunidad Valenciana (37,6%), con un incremento del 3,4%, y Cataluña (35,3%).
Casi la mitad de los españoles, un 48%, disponen de estudios secundarios. Por otro lado, casi uno de cada cuatro (23,2%) han completado sólo el nivel de estudios primarios. El resto se divide, prácticamente a partes iguales, entre los que no disponen de estudios o incluso son analfabetos (15,5%) y aquellos que han completado estudios universitarios (13,3%). Esta distribución porcentual del nivel de instrucción dibuja un perfil educativo de la sociedad española que semeja un romboide ensanchado en las partes intermedias, y muy especialmente en su tramo medio alto, y con unas puntas superiores e inferiores de tamaño muy similares. Las comunidades autónomas que destacan por la mayor presencia de personas con título universitario son Madrid (20,4%) y el País Vasco (16,3%). En el nivel de estudios secundarios sobresalen Cantabria (55,4%), Illes Balears (55,1%) y Navarra (54,7%). Los que sólo poseen estudios primarios alcanzan su mayor peso porcentual en Castilla y León (30,3%), Galicia (26,7%) y Asturias (26,0%). Las tasas de analfabetismo y de personas sin estudios más altas se registran en Castilla-La Mancha y Extremadura, donde alcanzan a la cuarta parte (25,0%), y Andalucía (21,5%).
Fuente: Censo de Población y Viviendas de 1 de noviembre de 2001 (INE).
Extensión Población Variación de la poblacioón % Paro sobre población Edad media poblacional Índice de dependencia Estado civil de la población Índice de concentración de la población Lugar de nacimiento Nacimientos, matrimonios y defunciones Crecimiento vegetativo Tasa de natalidad Tasa de fecundidad Tasa de mortalidad Tasa de nupcialidad Tasa de maternidad Movimiento migratorio Inmigración interior Inmigración exterior Emigración interior Saldo migratorio Tasa de migración Viviendas y hogares Viviendas según ocupación Número de miembros por hogar Hogares por régimen de tenencia de la vivienda Hogares con disponibilidad de segunda vivienda Tasa de paro registrado Índice de estructura de la población en edad potencialmente activa Índice de reemplazo de la población en edad potencialmente activa Población infantil Población juvenil Índice de infancia Índice de juventud Índice de dependencia infantil Población de 65 y más años Población de 3ª edad Población de 4ª edad Índice de vejez Índice de envejecimiento Índice de dependencia de los mayores Residencias y Plazas de residencias Centros de mayores Nº de centros escolares Nº de centros escolares de educación infantil Nivel de instrucción